Uncategorized

Atacando la pobreza multidimensional

Atacando la pobreza multidimensional

Cuando pensamos que una persona es profesional y trabaja en una empresa privada, no imaginamos que pueda presentar situaciones de pobreza en su familia. Pues nada más alejado de la realidad. El fenómeno de la falta de recursos y oportunidades en un hogar, que hace que ca lifique como pobre multidimensionalmente, se puede dar en muchas situaciones, que no necesariamente tiene que ver con el ingreso económico.

Eso es lo que nos enseña la puesta en práctica del Índice de Pobreza Multidimensional Empresarial (IPMe), que BAC Credomatic inició este año. Gracias al trabajo en conjunto de la Fundación Horizonte Positivo y de Oxford Poverty and Human Development Initiative (OPHI), hoy en día las empresas privadas tienen una poderosa herramienta que les permite medir el IPM a lo interno de las organizaciones y hacer algo al respecto.

El Banco fue la primera empresa privada del mundo en aplicar este índice y gracias a esa medición hoy cuenta con “Posibilidades BAC”, un programa que permite detectar dónde hay pobreza multidimensional en la empresa y además ofrecer una plataforma de oportunidades para que las personas puedan mejorar su situación y tener una mejor calidad de vida.

“El proceso no ha sido nada fácil, pues, a pesar de que el instrumento de medición es muy serio y preciso, no resuelve por sí solo los problemas que enfrentan las personas. Luego de tener los resultados a mano, se hace necesaria una propuesta de solución (al alcance de la empresa), para los casos en los que se pueda hacer algo”, comentó Luis Mastroeni, Gerente de Sostenibilidad de BAC Credomatic.

Cuando hablamos de soluciones, siempre las asociamos a un tema de dinero. “Otra vez, esto no es del todo cierto. Definitivamente se necesita un capital para ayudar en algunas situaciones, pero lo más interesante es que muchas veces, las soluciones no cuestan mucho más. En el proceso de análisis de encuestas existen realidades para las cuales ya hay soluciones y por falta de información o desconocimiento no acudimos a ellas”.

Por ejemplo, los temas de personas con discapacidad en los hogares que no están atendidos, pueden ser valorados por el Consejo Nacional de Personas con Discapacidad (CONAPDIS) y recibir ayuda estatal, lo que libera el presupuesto del hogar y se puede destinar a otras necesidades igualmente importantes. Lo mismo sucede con educación, trabajo, vivienda.

Las empresas privadas pueden ser grandes habilitadoras en programas y soluciones que logren que las personas cuenten con más oportunidades para salir adelante, pueden generar encadenamientos con instituciones del Estado u otras empresas que permitan resolver problemas profundos y atacar entre todos la pobreza.

El IPMe le da a las compañías privadas un marco de referencia que les permite hacer planes y proyectos, de acuerdo a la realidad de su población, de tal manera que entre todos los casos se vayan resolviendo y exista una mejor sociedad en la que todos tengamos oportunidades para mejorar.

Ir a la barra de herramientas